El recuerdo de Néstor Kirchner frente al duro presente.

Política

Hoy 25 de febrero de 2019 Néstor Kirchner cumpliría 69 años.

 

Y para nosotros esta no es una fecha más, sino la que elegimos para nombrar a nuestro Centro de Estudios Políticos, Sociales y Culturales, como homenaje a uno de los actores políticos esenciales del último tiempo para el campo popular de nuestro país.

Es que Néstor Kirchner supo y estuvo a la altura de tomar las riendas del país sólo dos años después de la mayor crisis social, política y económica que desembocó en la salida prematura de De La Rúa y su alianza gobernante allá por el 2001.
Pero no llegó con fórmulas mágicas, sino con inventiva, capacidad de generar consensos, y con la voluntad de tomar la política, volverla nuevamente una herramienta para el manejo del Estado y en favor de la mayoría, que es lo que enseña y mejor sabe hacer el peronismo como movimiento político.

Su política reestructuración de la deuda externa, la reforma de la Corte Suprema de Justicia y su mayoría automática, sus políticas en favor de los Derechos Humanos; la nueva orientación de gasto público y redistribución del ingreso; el aumento del porcentaje del PBI destinado a la inversión en educación, por nombrar sólo algunas de las medidas estructurales de una larga lista, tomadas desde el poder ejecutivo que lograron sacarnos de la crisis en que nos habían metido diez años de la más estricta implantación de políticas neoliberales. 

Y recordarlo todos los días no es tarea difícil frente al actual contexto político y socioeconómico que atraviesa Argentina, bajo el gobierno de Mauricio Macri, que ha implicado la vuelta del neoliberlaismo en sus peores aristas. Lo que vuelve inevitable el hacer balances y comparaciones, siendo este un año electoral, y el cuarto de la gestión PRO.
Algunas de las áreas críticas que pueden listarse:

Inflación

Problema que venía a combatir definitivamente el actual gobierno con la soberbia propia de quien, o desconoce las raíces y las posibles vías para encausarlo; o de quien confía que tendrá los principales poderes a su favor. Con la promesa de consecutivos segundos semestres que nunca llegaron, la inflación no dejó de subir, pues las bases estructurales que lo generan no se modificaron, y las políticas del gobierno no hicieron más que profundizarla a un ritmo mucho más acelerado. Algunos ejemplos: desde el comienzo del gobierno de Mauricio Macri una persona con un sueldo mínimo pasó a podes el boleto de colectivo, bondi 49% menos poder de compra, leche 46, pan 47.

Servicios

Los servicios básicos como la luz, gas y el agua han sufrido subas de más del 1000% sin reflejarse en absoluto inversiones que lleven a una respectiva mejora en la calidad de los mismos. Lo que demuestra que las impagables sumas sólo han venido a cumplir con las promesas del gobierno para con los amigos proveedores de los mismos. Estas descomunales subas han sido justificadas desde el gobierno con diversos argumentos, pero la realidad es que han hecho descender abruptamente el poder de compra de los salarios porque, sumado a los sucesivos aumentos en el valor de los combustibles, han trasladado como costos fijos a la mayoría de los precios de los bienes que consumimos a diario.

Dólar

Después de la trabajosa campaña de desprestigio que los medios hicieron con la política cambiaria del gobierno anterior, al comienzo del gobierno de Cristina Fernández el valor de la moneda extranjera rondaba los $3.19, y terminó ocho años después su segundo mandato con un dólar a poco menos de $10.El gobierno de Mauricio Macri y sus sucesivas políticas devaluatorias llevaron el dólar de valer casi diez pesos, a $41 al día de hoy, es decir, más de $30 de aumento en sólo cuatro años.
Y como sabemos por la historia de nuestro país y su dependencia hacia la moneda extranjera, las devaluaciones afectan principalmente a las clases populares y trabajadoras que no tienen la posibilidad de adquirir y mucho menos ahorrar en dólares; y sobre todo, por disminuir el poder de compra de los sueldos frente a la suba de los precios.

Medios de comunicación

Este brutal ajuste y estancamiento económico es acompañado por un espectacular blindaje mediático por parte de los principales medios formadores de opinión, que no hace más que ocultar la crisis económica y militar el ajuste. Las técnicas varían desde: “recomendar” hábitos de austeridad, incriminar mediante causas y delitos inventados a opositores; reflotar la figura y el caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman o salir a buscar nuevas bóvedas o cuadernos para incriminar principalmente a la ex presidenta Cristina Fernández cada vez que se da una suba en el dólar; o para desviar la atención siendo que la política económica del macrismo ha mostrado una absoluta pobreza de proyectos, expectativas y resultados.

Educación

El recorte en educación ha sido otra pata clave de la gestión del macrismo con promesas de construcción de escuelas incumplidas, amenazas de cierre de establecimientos, falta de vacantes en todos los niveles, extrema flexibilización del trabajo docente y para acallar todo esto, campañas de persecución y desprestigio a las y los trabajadores de la educación en contextos de negociación paritarias.

Seguridad social

En total contraposición con los gobiernos precedentes, tanto el de Crsitina Fernandez como el de Nestor Kirchner, la ANSES (si bien no fue privatizada como en los noventa), fue desfinanciada, imposibilitándola en el futuro de extender prestaciones o crear nuevas. La destrucción del sistema previsional siempre ha estado en la mira y como objetivo de los gobiernos de derecha en nuestro país

Represión

Frente a todo este panorama la clase trabajadora, que a juzgar por el último informe del Ministerio de Producción de la Nación es morocha, no paga impuestos y debe ser sostenida por un 20 % de rubios que sí lo hacen; tampoco puede tener la seguridad (que otorga como derecho nuestra Constitución Nacional) de reclamar mediante la toma del espacio público sin ser reprimida por las fuerzas de seguridad de la ministra Patricia Bullrich. Sobradas han sido las muestras de represión a las manifestaciones sociales y a las ferias populares que han surgido para visibilizar la crisis económica. Este es otro ejemplo de la antítesis que representan las decisiones del actual gobierno en comparación con los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández y su decisión política de no obstaculizar, prohibir y mucho menos reprimir la protesta social.

El peronismo de cara a las elecciones

Siguiendo esta acotada descripción del presente socio económico del país, podría pensarse que la alternancia de gobierno es casi el resultado obvio de las próximas elecciones. Pero las personas no votan sólo con el bolsillo, no todos viven e interpretan el presente como una crisis (situación que, haciendo una lectura histórica, es lo que siempre ha desembocado en la vuelta del peronismo), no todos han perdido las esperanzas que pide incansablemente el presidente a la población y, sobre todo, no todas las personas saben qué elegirían frente a las que hoy son posibles candidaturas. Lo que debe tenerse presente es que, las expectativas y motivaciones del electorado que eligió a Cambiemos, más tendientes a reivindicar la antipolítica y representar “lo nuevo”, han sido satisfechas, pero en perjuicio en la mayoría de los casos, de la calidad de vida. Esto debe ser tomado como un piso donde partir y proponer.

En esta coyuntura es que debe priorizarse absolutamente algún tipo de unidad del peronismo en sus distintas vertientes. Diferentes estilos de construcción del poder, de armado político y generación de alianzas ha sido una característica del movimiento peronista en toda su historia, esto no es nuevo, no debería ser un impedimento. Innovar y no mezquinar en acuerdos y nuevos consensos con actores y fuerzas que también se han modificado. El peronismo debe poder y saber encarnar las actuales y renovadas demandas tanto políticas como económicas de los distintos estratos sociales, proponer agendas que aporten soluciones a problemas que son reales. Esto parecería poder ayudar a romper supuestos techos o límites electorales y proponer a una o un candidato que condense las nuevas demandas, gane las elecciones, logre volver a tomar las riendas perdidas en 2015 y, sobre todo, tenga la habilidad de gobernar un país como el que deje Cambiemos. 

Sobre nosotros

El Centro de Estudios Políticos, Sociales y Culturales 25 de Febrero, ubicado en la calle Nicasio Oroño 1682, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es una construcción colectiva que propende a la difusión de la cultura e ideología de orden Nacional y Popular. Su objetivo es la generación de un pensamiento crítico y constructivo que defienda las banderas de un País libre, justo y soberano

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